EL ABREVADERO DE LOS DINOSAURIOS

Daína Chaviano

Todo lo que perdimos en el abrevadero

En la primavera del 2017 tuve el placer de conocer en persona a Daína Chaviano, en la gira que realizó por España para la promoción de sus Extraños testimonios, y coincidimos en varias presentaciones en las que me maravillé de la extraordinaria sensibilidad con la que observa el mundo. Porque para construir otras realidades se requiere una gran capacidad de análisis y de empatía, algo que muy pocas personas consiguen desarrollar. Ella nos ha permitido sobrevolar nuestros sueños gracias a la magia de sus historias, gracias a su dominio del lenguaje y a la facilidad con la que juega con la prosa, embellecida con la precisión de cada una de las palabras, alcanzando la poesía cuando conviene, igual que la sátira, el humor, la intriga, el amor o el erotismo. Ese derroche de fantasía en cada una de sus obras nos ayuda a reconciliarnos con nosotros mismos, a recordar que, por encima de todo, somos lo que soñamos, y cuanto más nos aproximemos a esa efímera realidad onírica, más cerca estaremos de la felicidad. 

Daína Chaviano disfruta de la literatura jugando con elegante maestría, invocando exóticas mitologías y ancestrales leyendas que nos ayudan a redescubrir el mundo en el que vivimos, a cuestionar la realidad que nos muestran los sentidos. Su fuerte personalidad, dotada de anhelos de libertad, de rabiosa independencia y de una admirable hipersensibilidad, se refleja en cada una de sus palabras y en la evidencia, de que, como dice ella, «nació en este mundo por equivocación».

Querido lector: este libro que sostienes en tus manos te va a trasladar a un lugar muy diferente, a una realidad anhelada y anhelante para los amantes de la fantasía, pero también para los que deseamos romper la rigidez de la vida, las normas que la -aprisionan, las vicisitudes que nos impiden asomarnos al otro lado del espejo.

El abrevadero de los dinosaurios es una fábula breve, pero en su seno cabe todo un universo. Un universo que nos revela hechos insólitos, como que los dinosaurios no se extinguieron, al contrario, llevan habitando siglos en una dimensión paralela, y lo más asombroso, que son criaturas entrañables, seres inteligentes, cultivados y sensibles, que, a través de las hechiceras palabras de su autora, se burlarán de nosotros, de nuestros prejuicios, con un humor amable y satírico, enseñándonos lo difícil que es el contacto entre dos civilizaciones tan diferentes. Nos mostrarán lo mucho que podemos —y debemos— aprender de su cultura, de su apasionante visión de la existencia y de sus ganas de libertad, sacudiendo y destronando nuestros férreos esquemas vitales.

Daína Chaviano es considerada una de las escritoras más importantes de literatura fantástica en lengua española. De origen cubano, reside desde 1991 en Miami, Florida, y nunca ha dejado de producir grandes obras literarias, cuyas propuestas más creativas nos deleitan por los senderos de lo onírico, lo mítico, lo erótico y lo fantástico, abordando la ciencia ficción más singular, renovando el género gótico y reafirmando su enorme capacidad para construir mundos de ensueño, los cuales nos invitan a reflexionar sobre cuán felices podríamos ser liberando las ataduras que nos ciegan. 

Heredera de otros grandes escritores, como Ray Bradbury, Julio Cortázar, Margaret Atwood, Edgar Allan Poe, o Ursula K. Le Guin, ha sabido conquistar el corazón de miles de lectores de todo el mundo. Su carrera literaria comenzó al ganar el Premio Nacional David de Ciencia Ficción (Cuba) por Los mundos que amo, en 1979, aunque han sido muchos los reconocimientos internacionales que la han acompañado, entre ellos el Premio Nacional de Literatura Infantil “La Edad de Oro”, en 1989 (Cuba), el Premio “13 de Marzo” al Mejor Guión de Cine, en 1990 (Cuba), el Premio Anna Seghers, de la Academia de las Artes de Berlín, en 1990 (Alemania), o el Internacional de Fantasía Goliardos de México. Nuestro país no iba a ser una excepción, y en 1998 recibiría el prestigioso Premio Azorín de Novela por El hombre, la hembra y el hambre. 

También hay que resaltar que su novela La isla de los amores infinitos, ha sido traducida nada menos que a veintiséis idiomas, convirtiéndose en la obra cubana más internacional. Y lo último publicado en nuestro país, su libro de cuentos Extraños testimonios. Prosas ardientes y otros relatos góticos (2017, Huso Ediciones), es ya un clásico que ha cosechado el éxito literario y el aplauso generalizado de la crítica especializada. Tampoco podemos olvidar novelas como Casa de juegos o Gata encerrada, que sorprenden por su inigualable habilidad para desentrañar el inconsciente colectivo del pueblo cubano, La Habana más oculta y la psicología humana en los momentos adversos y hostiles.

Su talento con las palabras permitió regalar a los lectores cubanos El Hobbit y El Señor de los Anillos, sendas ediciones prologadas por ella misma, y es que Daína Chaviano se ha convertido en un referente del género literario que más admiramos, alguien imprescindible para comprender los derroteros de la fantasía, la ciencia ficción y el terror en nuestro idioma. Porque hay que tener en cuenta que su manera de narrar bebe de fuentes mitológicas de procedencias celtas, grecolatinas, alejada de las corrientes literarias más comunes en Cuba o Latinoamérica, o guardando muy poca relación con ellas, a excepción de su pasión por los mitos precolombinos y afrocubanos. Sus influencias discurren fundamentalmente por autores anglosajones y europeos.

Pero volvamos a El abrevadero de los dinosaurios. Publicada originariamente en Cuba en 1990, supuso un éxito fulminante, convirtiéndose en una obra de culto para toda esa generación decepcionada con el «realismo socialista» que se empeña en menospreciar la imaginación y la fantasía, imbuido en la utopía de una igualdad visceral sin alma, en la que no había cabida para lo singular, para la diversidad y la pluralidad de un pueblo que sentía la asfixia de renunciar a ser diferentes unos de otros. El abrevadero de los dinosaurios, en clave de humor, podría ser la visión sarcástica y satírica de cualquier régimen que coarte las libertades y que uniformice a sus ciudadanos, algo que lamentablemente se puede aplicar a numerosos países. Posteriormente se reeditaría en México en el 2005, con el mismo éxito de crítica y de lectores.

En este abrevadero encontraremos desde un ameno catálogo de saurios hasta la descripción de las tres zonas misteriosas de su país. Conoceremos qué es el síndrome de Eros, así como las distintas grutas en las que habitan estos seres admirables. 

Mención especial para “Romanza ambigua”, delicioso cuento que se convirtió en todo un símbolo a favor de la tolerancia y la reivindicación de los derechos de los homosexuales, en un país y en una época que les condenaba al ostracismo.

Fina y sutil ironía, humor y erotismo que prodigan sus páginas y que no dejará indiferente a nadie, con una prosa cuidada, reposada y directa, en la que conoceremos el desarrollo de la espectrología, una ciencia demasiado compleja para los humanos, y nos embelesará con la fábula “Jueves 12”, dividida en capítulos en los que asistiremos a las divertidas anécdotas de cuatro simpáticos saurios en una casa siniestra y que, según la autora, está basada en una experiencia personal.

La clave del libro se encuentra en la advertencia de una de sus páginas, donde se nos recuerda que «los dinosaurios no son superiores ni inferiores a los seres humanos. Pero son distintos». Se desliza un mensaje que reclama el reconocimiento de la identidad personal, la palpable evidencia de que todos somos únicos.

El abrevadero de los dinosaurios ofrece numerosas lecturas y abundantes pistas que desvelan otra realidad invisible en apariencia; es un libro que plasma de forma ingeniosa sus ansias de respeto por la individualidad, por todo aquello que nos diferencia como seres vivos, y reclama que nos dotemos de nuevos ojos para admirar los insondables enigmas del mundo. La existencia de los saurios nos convida a resquebrajar nuestras estructuras mentales, a dar cabida a nuevas preguntas, a considerar que la libertad es el bien más preciado de una humanidad amarrada a tabúes y supersticiones, a estereotipos y prejuicios. Sus narraciones alcanzan en ocasiones la prosa poética más exquisita y sensible, necesarias para descorrer el velo que nos impide admirar el bruñido del sol sobre el mar.

Animo encarecidamente a leer y disfrutar este universo de quimeras y desenfrenos, de búsqueda irrenunciable de todo lo que perdimos un día en el mágico abrevadero, para ir aclarando certezas de las que, tal vez, hayamos formado parte en el pasado y solo nos resten reminiscencias… 

 

 

Dioni Arroyo Merino

Escritor