© De la foto: José Víctor Martínez Gil
© De la foto: José Víctor Martínez Gil

Francisco Garzón Céspedes (Cuba/España). Reside en Madrid y por el mundo. Ha publicado, desde los años setenta, siete libros impresos de poemas y poemas visuales en Cuba (con las principales editoriales: UNEAC, Letras Cubanas…), México (Universidad Iberoamericana…) y Venezuela (Ateneo de Caracas), de los que se han distribuido varias decenas de miles de  ejemplares; y textos poéticos suyos han sido traducidos, entre otros, al árabe, catalán, francés, griego, holandés, inglés, italiano, portugués, apareciendo desde hace décadas en antologías como: La escritura en libertad, Antología de la poesía experimental en el mundo (Alianza Editorial, Visor, España); Antología ipersperimentale, Antología de la poesía experimental en el mundo (Geiger, Italia), Poesies et poemes in the world (Doc(k)sm, Francia)… Escribe poemas desde 1962 y los publica desde 1963, celebró sus primeros diez años con la poesía leyendo sus textos en la Universidad de Sofía (Bulgaria, 1972); los veinte, con un recital en la Sala “Manuel M. Ponce” del Palacio de Bellas Artes de México; los treinta, con un recital en la Sala de Columnas del Círculo de Bellas Artes de Madrid; y, los cuarenta y los cincuenta, en el hoy Teatro “Fernán Gómez” y en el Paraninfo de Filología / Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid, respectivamente, dentro de eventos iberoamericanos de oralidad escénica. Licenciado en periodismo, dramaturgo y creador (académico / miembro de la AAEE) escénico, escritor, con cincuenta y tres libros impresos en varios géneros y cientos de miles de ejemplares distribuidos, y con otros libros digitales, profesor, investigador y teórico de la oralidad, entre otras especializaciones; condecorado, premiado nacional e internacionalmente en varias profesiones y ámbitos, es uno de los poetas contemporáneos con más diversas presencias y resonancias; éste libro único y tan de un joven eterno,  de perfilados y magistrales textos(2007/2017), lo comenzó a escribir cuando cumplió sesenta años de edad para demostrarse que seguía absoluta y esencialmente vivo y con su capacidad y comunicación de amor completas.