El último chiste del Gran Jacobi

Mercedes de Diego

PRÓLOGO

LA INVITACIÓN
DE LA ARAÑA
(Pequeño homenaje a Agatha Christie)

 

Si nuestra admirada y audaz Agatha Christie pudiese leer esta obra, sin duda alguna aceptaría el guiño que le brinda Mercedes de Diego y se enfrascaría en sus páginas, con el propósito de resolver el misterio que nos va atrapando, sin ser apenas conscientes de ello.

La autora lo entreteje dentro de la historia de la protagonista, quien en primera persona nos guía a través de sus cotidianos actos para acercarnos a la realidad de una mujer que se siente sola, quizás un poco atascada en su propia telaraña de edad, construida a base de días monótonos que estoicamente se ha impuesto para protegerse de lo que pueda escapar a su control. Incondicional seguidora de novelas de intriga, se mete en el papel de investigadora en cuanto pisa tierras del sudeste de Inglaterra, dejándose llevar por el escenario de un pueblo bucólico, de sus gentes que parecen personajes recién salidos de una historia de las que tanto le gustan.

Totalmente mimetizada con su papel de suspicaz detective, comienza sus pesquisas investigando al hombre con el que ha intercambiado su casa, inmiscuyéndose en su privacidad, descubriendo secretos ocultos, convencida de poder resolver el enigma que guardan las habitaciones cerradas con llave. A la vez que disfruta violando la intimidad ajena, su conciencia le reprocha esa vil conducta por temor a que le sucediese a ella, a sabiendas de que tiene sus propios fantasmas que ocultar.

Mercedes avanza, capítulo a capítulo, asemejando la lectura a un armonioso paseo por el campo, deleitándose en los detalles, sin prisa, contemplando cada suceso, admirando cada hecho. Imprime belleza y paz al pesimismo de la protagonista, -consiguiendo que el lector sonría ante sus insistentes quejas sobre bagatelas. La autora baraja con maestría las emociones, las heridas abiertas que por más que pase el tiempo no cicatrizan, el arrepentimiento, las secuelas que deja la familia y lo difícil que es hacerse cargo de todo ello. A medida que vamos conociendo a la protagonista, la empatía se resquebraja por momentos en un indeciso balanceo para posicionarnos de su parte o arrojarla al pozo de quien no merece compasión. 

 

La respuesta al misterio está ante nosotros desde el comienzo, y tanto si lo hemos descubierto o no, el final de la novela resulta un impacto, una palmada en la frente, el frío respingón de una mañana de otoño. Aceptar el reto de esta lectura no es solo medir nuestra perspicacia, sino dejarnos mecer por el constante ritmo de sentirnos parte de la trama.

Sin más dilación, los invito a disfrutar de este homenaje, a dejarse guiar por el instinto y descubrir los acertijos que cada uno llevamos a cuestas. 

 

El mal nunca queda sin castigo, pero a veces el castigo es secreto.

Agatha Christie

 

 

 

Aida Sandoval


SOBRE EL AUTOR…


MERCEDES DE DIEGO 

 

Nació en Madrid. Es Licenciada en Filología Hispánica y Filología Inglesa por la Universidad Complutense. Después de ejercer como profesora durante unos años en Madrid, se trasladó a Almería, donde opositó y obtuvo plaza de profesora de Enseñanza Secundaria. Desde entonces, ha trabajado y residido en la costa almeriense, compaginando su labor docente con la escritura.

 

Ha publicado numerosos relatos en revistas y antologías. Fue finalista del concurso literario Sara Navarro, con el relato El Cuarto del Fondo (1990). También fue finalista en el XXV Premio Ana María Matute, con la obra titulada A Ras del Suelo (2013).

Su cuento “El Tragaluz” fue incluido en la antología Diez Relatos de Mujeres, de la editorial Torremozas, en 2015.

Es también autora de varias novelas inéditas.